OSTUACÁN, Chiapas.— Una presunta venganza personal estaría detrás del asesinato de Miriam Cruz Alpuche, de 55 años, y su nieta Ariana Scarlett, de 12, quienes desaparecieron después de salir de su rancho en este municipio del norte de Chiapas.
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que las investigaciones permitieron identificar a Armando “N”, alias “El Melo”, y Andrés “N”, alias “El Cera”, como los hombres que presuntamente persiguieron a las víctimas hasta el lugar donde fueron privadas de la vida, en el ejido Xochimilco Viejo.
Abuela y nieta fueron vistas por última vez el 19 de octubre. Dos días después, el cuerpo de Miriam fue localizado a la orilla de un arroyo, envuelto en bolsas de plástico y cubierto con una lona. El 23 de octubre fue encontrado el cuerpo de Ariana.
Turba irrumpió en la comandancia
Luego de la detención de los dos sospechosos, ambos fueron llevados a los separos de la Presidencia Municipal de Ostuacán. Sin embargo, una multitud irrumpió en las instalaciones, utilizó petardos, incendió el interior de la comandancia y sacó por la fuerza a los detenidos.
Los hombres fueron trasladados hasta la plaza central del municipio. En ese lugar, Andrés “N” fue asesinado por los pobladores, mientras que Armando “N” sufrió lesiones graves y logró ser rescatado con vida por las autoridades.
Fiscalía solicitará pena máxima
La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación por el homicidio de Andrés “N”, mientras continúa integrando las indagatorias por el doble feminicidio. El objetivo, indicó Llaven Abarca, es que Armando “N” sea procesado por ambos asesinatos.
El fiscal adelantó que solicitarán la pena máxima de 100 años de prisión. También señaló que Andrés “N” había sido detenido en 2023 por robo con violencia en Pichucalco y contaba con antecedentes penales.
Mientras las investigaciones siguen su curso, el caso deja dos hechos bajo indagatoria: la muerte de una mujer y una niña, así como el asesinato de uno de los sospechosos a manos de una multitud. Las autoridades deberán determinar responsabilidades y garantizar que el sobreviviente enfrente un proceso legal.




