NOGALES, Sonora.— Una consulta que no estaba programada terminó en una tragedia. El médico dentista Amed de Jesús Preciado Hernández fue asesinado presuntamente por un ciudadano estadounidense que pretendía recibir atención sin contar con una cita previa.
El hombre fue identificado como Ernest “N”. De acuerdo con la información proporcionada por Carlos Alberto Flores, comisario general de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC), el estadounidense acudió al consultorio para solicitar servicio, pero el especialista se negó a atenderlo en esas condiciones.
Tras no obtener la consulta, el individuo habría sacado un arma y disparado contra el profesional de la salud. El ataque ocurrió el 15 de octubre en Nogales y quedó registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento, material que permitió a las autoridades avanzar en la identificación del señalado.
El asesinato acabó con la vida de un médico mientras realizaba su trabajo y provocó un despliegue para encontrar al presunto responsable. Según el mando de la AMIC, Ernest “N” también contaba con antecedentes penales, aunque no se ofrecieron detalles sobre los delitos relacionados con su historial.
Dos días después del homicidio, agentes localizaron al sospechoso dentro de un domicilio en el municipio de Agua Prieta. Durante la intervención, el hombre presuntamente agredió con un arma de fuego a los elementos de seguridad, quienes respondieron al ataque.
Ernest “N” murió durante el enfrentamiento. En el intercambio de disparos, un agente de la AMIC también resultó con heridas provocadas por esquirlas. La información disponible no precisa la gravedad de sus lesiones ni si necesitó permanecer hospitalizado.
El caso dejó dos personas muertas en distintos municipios de Sonora y a un elemento lesionado. Para familiares, pacientes y personas cercanas a Amed de Jesús, la investigación no borra la pérdida de un profesional cuya jornada laboral terminó de manera violenta por negarse a brindar una consulta sin cita.




