CIUDAD DE MÉXICO.- Medicamentos que debían llegar gratuitamente a pacientes de hospitales y centros de salud públicos terminaron ofrecidos a la venta, incluso en establecimientos ubicados cerca de las propias unidades médicas, reconoció la Secretaría de Salud.
El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, informó que existen casos documentados y otros que todavía deben investigarse para determinar si los productos fueron desviados directamente desde hospitales o centros de salud.
Durante una conferencia matutina, el funcionario explicó que algunos de los medicamentos encontrados a la venta llevan leyendas que los identifican como propiedad de las instituciones públicas. Sin embargo, dichas advertencias pueden ser poco visibles para los pacientes.
Preparan etiquetas más claras
Como primera medida, el Gobierno federal pretende colocar identificaciones más visibles en las cajas de los medicamentos entregados sin costo. El objetivo es que la población reconozca fácilmente que esos productos no deben comercializarse y pueda denunciar cuando sean encontrados en tianguis o farmacias privadas.
Clark aclaró que el problema no debe atribuirse de manera generalizada a médicos, personal de enfermería u otros trabajadores del sector salud. Señaló que se trata de conductas cometidas por algunas personas y que deben cerrarse los espacios que permiten sacar los fármacos de las instituciones.
Rastrearán origen, lote y destino
La segunda medida será la implementación de herramientas digitales de trazabilidad. Con ellas se buscará conocer el origen, número de lote y destino final de cada medicamento, especialmente en tratamientos de alto costo.
Algunas cajas, indicó el subsecretario, superan los 200 mil pesos. Su seguimiento permitiría conocer dónde fueron entregadas y detectar movimientos irregulares.
Por otra parte, Clark afirmó que la compra consolidada para 2027 y 2028 contempla la adquisición de aproximadamente 6 mil millones de piezas, calculadas con base en el número de pacientes, la población atendida y las previsiones epidemiológicas.
Los primeros proveedores adjudicados conocieron con anticipación las cantidades que deberán entregar desde el 1 de enero de 2027. El funcionario sostuvo que esa planeación aumenta las posibilidades de cumplimiento, aunque evitó garantizar que todos los medicamentos estarán disponibles en los hospitales.





