MORELOS, Chihuahua.— Richard Leiter Johnston III y John D. Black fueron identificados como los dos agentes de la CIA que perdieron la vida en un accidente ocurrido en la Sierra Tarahumara, después de participar en un operativo contra laboratorios clandestinos de drogas sintéticas.
Leiter, de 36 años, y Black, de 44, fallecieron el 19 de abril de 2026 junto con Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, y su escolta, Manuel Genaro Méndez Montes.
Los cuatro viajaban en una camioneta que formaba parte de un convoy de cinco vehículos. Durante el regreso del operativo, la unidad cayó a un barranco de aproximadamente 200 metros cerca de la comunidad de Polanco y posteriormente se incendió. El accidente dejó cuatro vidas truncadas en una zona marcada por caminos difíciles y operativos de alto riesgo.
Entre el 17 y el 19 de abril, agentes estatales y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional desmantelaron seis laboratorios clandestinos cerca de El Pinal. Entre las instalaciones aseguradas se encontraba un reactor de 800 metros cuadrados, descrito por autoridades estatales como el más grande detectado en México.
De operaciones militares a labores de inteligencia
John D. Black, originario de San Francisco, estudió en la Universidad Gonzaga y posteriormente ingresó al Cuerpo de Marines de Estados Unidos. Sirvió en Afganistán como ayudante de campo del general al mando de la Primera División de Marines.
Richard Leiter Johnston III se graduó de la Universidad de Virginia, se incorporó al Ejército estadounidense y también sirvió en Afganistán. Más adelante ingresó a las Fuerzas Especiales, conocidas como Boinas Verdes, y participó en operaciones en Filipinas antes de integrarse a la CIA.
Su presencia abrió una investigación
Inicialmente, autoridades de Chihuahua presentaron a los estadounidenses como instructores de la Embajada de Estados Unidos especializados en capacitación para el manejo de drones. Medios estadounidenses reportaron después que ambos pertenecían a la CIA.
La presidenta Claudia Sheinbaum declaró que el Gobierno federal no había sido informado de su participación y recordó que los agentes extranjeros deben actuar conforme a la legislación mexicana. El caso cobró nueva relevancia en octubre, tras la detención del exfiscal de Chihuahua César Jáuregui Moreno dentro de una investigación federal relacionada con la presencia de los estadounidenses en el operativo.





