CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua.— Un Mustang rojo fue captado realizando peligrosos derrapes a escasos centímetros de decenas de jóvenes reunidos en las inmediaciones de la Puerta de Juárez, en una escena donde el espectáculo estuvo a un error de convertirse en emergencia.
El video, difundido en redes sociales, muestra al automóvil deportivo girando en círculos cerrados sobre la explanada de concreto durante la noche. Mientras las llantas levantaban una densa nube de humo, el conductor mantenía abierta su puerta en plena maniobra.
Alrededor del vehículo, numerosos asistentes observaban y grababan con sus teléfonos celulares. Entre el Mustang y el público no se distinguen vallas, barreras de contención ni alguna otra medida visible de protección.
Una maniobra sin margen para el error
Los llamados “ceritos” obligaron al automóvil a pasar muy cerca de los espectadores. En este tipo de maniobras, una pérdida de adherencia, una falla mecánica o un cálculo equivocado pueden provocar que el vehículo salga de su trayectoria y avance directamente hacia quienes se encuentran alrededor.
La grabación volvió a poner bajo la lupa las reuniones automovilísticas no autorizadas, también conocidas como takeovers. Estas concentraciones utilizan espacios públicos, vialidades, estacionamientos o explanadas como pistas improvisadas para realizar arrancones y acrobacias.
Habitantes han señalado que este tipo de encuentros aparece de manera recurrente en distintos puntos de la frontera, entre ellos la entrada sur de Ciudad Juárez, parques industriales y estacionamientos comerciales. La principal preocupación es que los asistentes suelen colocarse demasiado cerca de los vehículos para obtener imágenes.
Piden frenar las exhibiciones clandestinas
Ante la repetición de estas prácticas, vecinos de sectores cercanos solicitaron una mayor presencia de la Coordinación General de Seguridad Vial y de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.
La petición incluye operativos de dispersión y sanciones para quienes convierten espacios públicos en pistas clandestinas. El video deja una advertencia clara: la potencia del automóvil y la cercanía de la multitud formaron una combinación capaz de terminar en una tragedia.





