MÉXICO.- La promesa de pagar menos en el recibo de luz puede terminar convirtiéndose en una deuda considerable y hasta en un problema legal. Instalar un “diablito” en el medidor eléctrico no es una estrategia de ahorro: se trata de una alteración destinada a registrar un consumo menor al realmente utilizado.
Estos dispositivos generan un puente o desvío en el circuito antes de que la electricidad sea contabilizada por el equipo de medición. Como resultado, el recibo puede reflejar una cantidad reducida o prácticamente nula, aunque el inmueble continúe utilizando energía con normalidad.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) realiza revisiones para identificar medidores manipulados, conexiones irregulares y otras anomalías. Cuando se detecta una alteración, el usuario puede enfrentar el cálculo de la energía consumida y no registrada, además de procedimientos administrativos o legales, según las circunstancias.
¿De cuánto es la multa por un diablito?
En publicaciones sobre el tema se han mencionado cantidades cercanas a 278 mil pesos; sin embargo, no existe una multa fija y automática que se aplique de manera idéntica a todos los usuarios únicamente por encontrar un “diablito”. El monto y las consecuencias dependen de factores como el consumo no registrado, la forma de la conexión, las pruebas recabadas y la determinación de las autoridades.
El artículo 368, fracción II, del Código Penal Federal considera equiparable al robo el uso o aprovechamiento de energía eléctrica sin derecho y sin consentimiento de quien legalmente puede disponer de ella. Por ello, el caso puede superar un simple ajuste en el recibo y llegar al terreno penal.
Las penas de prisión y los días multa deben ser determinados conforme al delito acreditado y a las disposiciones legales aplicables. Esto significa que no toda inspección produce automáticamente la sanción máxima difundida en redes sociales.
Además del impacto económico, manipular instalaciones eléctricas representa una práctica irregular. Ante un recibo elevado o una posible falla en el medidor, la vía adecuada es solicitar una revisión formal y aclarar el consumo, en lugar de recurrir a conexiones clandestinas cuyo supuesto ahorro puede terminar saliendo mucho más caro.





