CHIHUAHUA.— La gobernadora Maru Campos expresó su confianza en que la presidenta Claudia Sheinbaum haya quedado más tranquila después de la reunión que sostuvieron para abordar la confrontación surgida por el operativo en Chihuahua en el que participaron agentes de la CIA.
Durante una entrevista con el periodista Claudio Ochoa, de Latinus, Campos describió el encuentro como “una plática muy franca y muy honesta entre las dos de lo que sucedió”.
“Yo espero que ella esté más tranquila después de la reunión. Yo me quedé tranquila”, declaró la mandataria estatal al referirse al resultado de la conversación con la presidenta de México.
Campos indicó que durante la reunión fueron establecidos diversos compromisos. Entre ellos destacó una intervención “mucho más contundente, mucho más rotunda” de la Fiscalía General de la República, debido a que, según su postura, el asunto corresponde al ámbito federal y no al local.
La gobernadora señaló que la controversia la colocó personalmente en una confrontación con el Gobierno Federal, mientras que los funcionarios relacionados con el operativo no quedaron en la misma posición política.
“Me puso a mí en choque con el gobierno federal, no puso en choque al fiscal general del Estado ni al director de la Agencia Estatal de Investigación ni a nadie más; a la gobernadora en plena confrontación con la Presidenta de la República, cuando yo no había tenido ningún problema con la Presidenta de la República”, expresó.
Al ser cuestionada sobre si el PAN la dejó sola durante la controversia, Campos respondió que se sintió respaldada por integrantes de su partido.
La mandataria mencionó específicamente al dirigente nacional panista, Jorge Romero, además de Santiago Taboada y Roberto Gil. Sobre este último, puntualizó que recibió acompañamiento en el ámbito jurídico.
También destacó los posicionamientos realizados desde las tribunas del Congreso de la Unión y de congresos locales. Campos sostuvo que antes de este episodio no había tenido problemas con Sheinbaum y manifestó su intención de recuperar la relación institucional con la mandataria federal.





