Las Comisiones Unidas de Educación y Estudios Legislativos desecharon la propuesta del petista Alberto Anaya para prohibir el uso de celulares en las aulas y optaron por impulsar una reforma enfocada en el uso crítico, ético y seguro de las tecnologías digitales.
De acuerdo con el proyecto, los órganos legislativos prevén dictaminar una iniciativa que, en lugar de restringir dispositivos en escuelas públicas y privadas del país, plantea incorporar contenidos sobre ciudadanía digital, plataformas e inteligencia artificial.
Los nuevos temas serían incluidos en los planes y programas de estudio de educación básica. En materia de ciudadanía digital, se abordaría el ejercicio de derechos, la participación responsable y la convivencia respetuosa en entornos tecnológicos.
La reforma también propone que los estudiantes comprendan el funcionamiento de los algoritmos de recomendación y personalización. Además, contempla contenidos relacionados con la protección de datos personales, seguridad digital y manejo de la huella que cada usuario deja en internet.
En el apartado de inteligencia artificial, el proyecto busca establecer directrices para conocer su funcionamiento, alcances, limitaciones y riesgos. También pretende desarrollar competencias que permitan utilizar estas herramientas y evaluar de manera crítica la información que generan.
Las autoridades educativas quedarían obligadas a capacitar al personal docente en habilidades socioemocionales aplicadas a entornos digitales, privacidad, seguridad, redes sociales y competencias relacionadas con sistemas de IA.
Para la educación superior, la propuesta considera que los estudiantes desarrollen capacidades para identificar sesgos, errores, limitaciones y riesgos en el uso de estas tecnologías. Las instituciones también podrían promover y actualizar sus propios lineamientos, en ejercicio de su autonomía.
El nuevo planteamiento desplaza la iniciativa presentada por Alberto Anaya en diciembre del año pasado. Aquella propuesta buscaba prohibir durante la jornada escolar los celulares, tabletas electrónicas, relojes inteligentes y otros dispositivos móviles en el nivel básico.
La iniciativa anterior también pretendía facultar a maestros y directivos para retener los aparatos y devolverlos al finalizar el día. El proyecto que ahora será analizado cambia el enfoque: en vez de una prohibición general, apuesta por la formación para el uso responsable de la tecnología.




