Ciudad Juárez, Chihuahua.— Arturo nació en Veracruz, pero después de vivir una década en esta frontera asegura que su corazón también es juarense. Aquí encontró empleo, vivienda y la posibilidad de construir un futuro junto a su esposa.
El hombre, de 46 años, vive en la colonia Puerto de Palos y trabaja en la industria maquiladora. Llegó a Ciudad Juárez hace aproximadamente 10 años en busca de mejores oportunidades y, según relata, encontró la estabilidad que necesitaba para salir adelante.
Ciudad Juárez se convirtió en su hogar
“Juárez me dio una oportunidad para salir adelante”, afirma Arturo al recordar lo que ha significado para él establecerse en la frontera.
Con el paso de los años desarrolló un profundo cariño por la ciudad. Aunque mantiene el orgullo por sus raíces veracruzanas, también se considera parte de la comunidad juarense por el tiempo, el trabajo y el esfuerzo que ha dedicado a construir aquí su hogar.
Sin embargo, Arturo dice sentir tristeza e indignación por los comentarios ofensivos que, de acuerdo con su testimonio, reciben algunas personas originarias de Veracruz que actualmente viven en Ciudad Juárez.
Rechaza las descalificaciones por el origen
Arturo considera injusto que se generalice o ataque a toda una comunidad por su lugar de nacimiento. También señala que algunas personas que emiten este tipo de comentarios tampoco son originarias de la frontera.
Aclara que su inconformidad no está dirigida contra los juarenses. Por el contrario, agradece las oportunidades recibidas durante estos años. Su rechazo se concentra en las expresiones que, desde su perspectiva, fomentan la división entre quienes comparten una misma ciudad.
Su experiencia coincide con la de familias que han llegado a Ciudad Juárez desde Veracruz y otras entidades para trabajar, establecerse y buscar mejores condiciones de vida.
Para Arturo, ser juarense no depende únicamente del lugar de nacimiento, sino también del cariño por la ciudad, los años vividos en ella y la voluntad de contribuir mediante el trabajo. Por ello, asegura que continuará orgulloso tanto de Veracruz como de la frontera que desde hace una década considera su hogar.





