NEWPORT NEWS, Virginia.— Un video captado por cámaras corporales de la Policía muestra los momentos posteriores a cuando un niño de seis años disparó contra su maestra de primer grado en una escuela de Virginia, en enero de 2023.
La grabación, difundida esta semana después de que fuera levantado el sello judicial que impedía su publicación, tiene una duración menor a tres minutos. En ella, el menor reconoce que tomó el arma de su madre y afirma que no le importa ir a la cárcel.
Las imágenes muestran a los agentes entrando a un salón de la escuela primaria Richneck, ubicada en Newport News. Una especialista en lectura sostenía al niño mientras esperaba la llegada de los policías. Cuando le preguntaron por la pistola, indicó dónde se encontraba y admitió haberla tomado de su casa.
“Me vale si llaman refuerzos. Me vale ir a la cárcel”, expresa el menor en el video, en el que también insulta a los agentes y se resiste a seguir sus instrucciones. Su rostro aparece difuminado debido a que se trata de un niño.
El ataque ocurrió el 6 de enero de 2023. El estudiante disparó una vez contra su maestra, Abby Zwerner, durante una clase. La bala atravesó una de sus manos y quedó alojada en el pecho, causándole lesiones graves.
A pesar de estar herida, Zwerner logró sacar a sus alumnos del salón antes de desplomarse. Posteriormente fue sometida a varias cirugías y dejó de ejercer la docencia.
Por su edad, el niño no podía ser procesado penalmente. Su madre, Deja Taylor, fue sentenciada a tres años y nueve meses de prisión por negligencia infantil y delitos federales relacionados con armas de fuego, luego de que las autoridades determinaron que el menor tuvo acceso a la pistola en su vivienda.
El caso también generó acciones legales contra la administración escolar. En noviembre de 2025, un jurado concedió a Zwerner una indemnización de 10 millones de dólares en una demanda civil contra la ex subdirectora Ebony Parker, señalada por presuntamente ignorar advertencias sobre el alumno. Los cargos penales contra Parker fueron desestimados posteriormente.
La difusión del video volvió a colocar bajo discusión la seguridad escolar, el acceso de menores a armas y la respuesta de las autoridades ante posibles amenazas.





