TORREÓN, Coahuila.— “Los Cuates”, dos jóvenes de 19 años, mantenían una estricta privacidad dentro de su vivienda y no permitían que otros integrantes de su familia entraran a la habitación que compartían, según relató su madre, Maribel Garza.
La mujer habló sobre la vida de sus hijos antes del ataque ocurrido en la Secundaria General No. 13, ubicada en el ejido La Unión. Explicó que ambos pasaban buena parte del día dentro del cuarto, salían poco de casa y tenían escasas amistades.
De acuerdo con su testimonio, el aislamiento era tal que algunos habitantes del ejido ni siquiera sabían que los jóvenes eran sus hijos, debido a que rara vez los veían fuera de la vivienda.
Autoridades encontraron frases durante el cateo
Garza afirmó que sus hijos no le permitían ingresar al cuarto. Por esa razón, aseguró que desconocía las inscripciones que posteriormente fueron localizadas por las autoridades durante un cateo en el domicilio familiar.
Entre los mensajes encontrados por los investigadores estaba la frase: “la vida no tiene valor si no eres nadie”. La madre sostuvo que nunca había observado esas palabras porque el espacio permanecía prácticamente restringido para el resto de la familia.
Anteriormente, el padre de los jóvenes entraba ocasionalmente debido a que guardaba herramientas en la habitación. Sin embargo, dejó de hacerlo después de retirar sus pertenencias. Desde entonces, de acuerdo con el relato, ningún familiar ingresaba regularmente.
Así transcurrieron las horas previas
La madre señaló que sus hijos en ocasiones salían del cuarto para ver televisión con ella, aunque permanecían aislados durante largos periodos. La noche anterior al ataque, dijo, no detectó un comportamiento fuera de lo habitual.
La mañana del 1 de octubre, ambos le informaron que saldrían para entregar solicitudes de empleo. Más tarde, Garza se enteró de que se desarrollaba un fuerte operativo policial en la secundaria donde habían estudiado.
También dijo haber conocido posteriormente versiones sobre un presunto acoso escolar sufrido por sus hijos durante su etapa como alumnos. El material disponible no establece que esa versión haya sido confirmada ni permite atribuirle una relación causal con el ataque.





