MÉXICO.- La jubilación bajo la Ley 73 del IMSS continúa siendo una opción relevante para quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997. Sin embargo, dejar de aportar durante periodos prolongados, desconocer la conservación de derechos o realizar retiros parciales de la AFORE puede afectar el acceso o monto de la pensión.
No existe información en el material consultado sobre una cancelación generalizada de este régimen. El riesgo señalado se relaciona principalmente con decisiones individuales, falta de planeación y posibles irregularidades detectadas durante la revisión de los expedientes.
¿Cómo funciona la conservación de derechos?
Cuando una persona deja de cotizar, mantiene sus derechos pensionarios durante un periodo equivalente a la cuarta parte del tiempo cotizado. Por ejemplo, alguien con 20 años de aportaciones, equivalentes a unas mil 40 semanas, tendría una conservación aproximada de cinco años.
Si ese plazo termina sin que el trabajador vuelva a cotizar, su situación pensionaria puede complicarse. Las condiciones para recuperar derechos dependen del historial laboral y deben verificarse directamente con el IMSS antes de contratar asesorías o realizar pagos.
La Ley 73 exige por lo menos 500 semanas cotizadas. El cálculo considera el promedio salarial de las últimas 250 semanas, equivalentes aproximadamente a cinco años, además de la edad y el total de semanas reconocidas.
La diferencia para trabajadores jóvenes
Quienes comenzaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997 pertenecen a la Ley 97. En su caso, la pensión depende principalmente del ahorro acumulado en la AFORE y del cumplimiento de las semanas requeridas.
Para 2026, el material de referencia ubica el requisito en 875 semanas, con incrementos graduales de 25 semanas por año hasta alcanzar mil en 2031. También señala que los retiros parciales por desempleo pueden disminuir el saldo y las semanas reconocidas, aunque estas últimas pueden recuperarse bajo los procedimientos correspondientes.
El IMSS también puede revisar casos relacionados con simulaciones laborales o datos inconsistentes. Por ello, especialistas recomiendan consultar periódicamente la constancia de semanas cotizadas, revisar el salario registrado y evitar gestores que prometan incrementos garantizados. Cada expediente debe analizarse de manera individual antes de tomar decisiones sobre el retiro.





