Chihuahua, Chih.— Un juez de control vinculó a proceso a Daniela Lizet L. C. por el atropello registrado en la carretera Chihuahua-Cuauhtémoc, donde murió la agente de la Guardia Nacional María Luisa San Juan Cruz y otro integrante de la corporación resultó lesionado.
La Fiscalía de Distrito Zona Centro informó que la imputada enfrentará cargos por homicidio imprudencial agravado, lesiones imprudenciales agravadas y daños imprudenciales. La resolución fue dictada dentro de la causa penal 2681/2026, luego de que el Ministerio Público de la Unidad de Investigación en la Región Santa Isabel presentara los datos de prueba.
Aunque Daniela Lizet continuará el proceso en libertad, el juez estableció varias medidas cautelares. Deberá acudir cada 15 días a firmar ante el Instituto de Servicios Previos al Juicio, no podrá salir del estado de Chihuahua y tendrá que entregar su visa.
También deberá cubrir 250 mil pesos como garantía de reparación del daño y tendrá prohibido acercarse a las víctimas. El plazo fijado para el cierre de la investigación complementaria es de seis meses.
De acuerdo con la información oficial, el hecho ocurrió durante la noche del 19 de septiembre. La conductora de un Nissan Altima chocó contra una unidad estacionada de la Guardia Nacional, cuyos elementos atendían un accidente y abanderaban la circulación en la carretera.
Tras el impacto, dos agentes fueron arrollados. María Luisa San Juan Cruz, quien tenía el rango de sargento, murió a consecuencia de las lesiones, mientras que su compañero, identificado como Juan Alberto C. C., quedó hospitalizado. Los reportes proporcionados indican que su evolución era favorable.
La Fiscalía señaló que a la conductora se le aplicó una prueba de alcoholemia en el lugar, la cual arrojó niveles por encima del límite legal. La mujer fue detenida en términos de flagrancia.
El cuerpo de la agente fue trasladado a Cazones de Herrera, Veracruz, su lugar de origen, donde se realizaron los servicios funerarios. La Fiscalía recordó que Daniela Lizet debe ser considerada inocente mientras no exista una sentencia que determine su responsabilidad penal.





