Ciudad Juárez, Chihuahua.- Circular por el bulevar Manuel Talamás Camandari se ha convertido en un riesgo para automovilistas debido a los grandes baches que permanecen ocultos bajo el agua acumulada tras las lluvias recientes.
Conductores, comerciantes y habitantes de la zona suroriente expresaron su preocupación por las condiciones de la carpeta asfáltica, especialmente a la altura del cruce con la calle José Jesús Macías Delgado, en dirección al bulevar Independencia.
El principal peligro, señalaron, es que las inundaciones impiden identificar la ubicación y profundidad de los agujeros. Esta situación reduce el margen de maniobra de quienes transitan por el sector y, según los testimonios, ya ha ocasionado accidentes vehiculares y daños mecánicos.
Los afectados reportaron que automóviles particulares y unidades de transporte pesado, entre ellas camiones y tráileres, han quedado varados o atorados después de caer en las oquedades cubiertas por el agua. Las averías obligan a los propietarios a pagar reparaciones imprevistas con sus propios recursos.
Aunque cuadrillas de mantenimiento urbano han realizado trabajos de bacheo en el sector, residentes sostienen que las reparaciones no han sido permanentes. De acuerdo con sus señalamientos, cuando vuelven las precipitaciones y el agua se estanca, el material colocado pierde adherencia y los hoyos reaparecen.
El problema no solo afecta la circulación cotidiana en una de las arterias más transitadas del suroriente, sino que también representa una amenaza para el patrimonio y la seguridad de quienes utilizan diariamente esta ruta.
Ante la repetición del deterioro, los vecinos solicitaron a las autoridades competentes una intervención integral, en lugar de reparaciones temporales. Su petición contempla atender tanto el pavimento como las deficiencias relacionadas con el drenaje pluvial, pues consideran que la acumulación de agua acelera la aparición de nuevos daños.
Mientras no exista una solución definitiva, los ciudadanos recomendaron circular con precaución por la zona, reducir la velocidad y evitar atravesar acumulaciones de agua cuya profundidad no pueda calcularse.




