México.— El otoño astronómico de 2026 comenzará oficialmente en el país el próximo 22 de septiembre, a las 18:06 horas, de acuerdo con información atribuida al Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).
El cambio de estación estará marcado por el equinoccio de otoño, fenómeno que ocurre cuando el Sol cruza el ecuador celeste. Después de ese momento, su posición aparente se desplazará hacia el sur debido al movimiento de la Tierra y a la inclinación de su eje.
Uno de los efectos más notorios será la reducción progresiva de las horas de luz. Los anocheceres llegarán cada vez más temprano y las noches se alargarán hasta el solsticio de invierno, previsto para el 21 de diciembre.
La magnitud de este cambio no será idéntica en todas las ciudades mexicanas, pues dependerá de su latitud. Sin embargo, la tendencia general será la misma: jornadas con menos luz solar conforme avance el otoño y se acerque el invierno.
La palabra equinoccio proviene del término latino aequinoctium, cuya traducción se relaciona con la idea de una “noche igual”. En estas fechas, el día y la noche tienen una duración cercana a las 12 horas cada uno, aunque no existe una igualdad perfecta.
Esa diferencia se explica por factores como la refracción de la luz en la atmósfera y el tamaño aparente del disco solar. Por ello, el amanecer y el atardecer observados desde la superficie no coinciden de manera exacta con una división matemática del día.
El inicio del otoño tampoco significa que el calor desaparecerá inmediatamente. El equinoccio establece el comienzo astronómico de la estación, mientras que las condiciones meteorológicas dependen de factores regionales. Algunas zonas de México podrían seguir registrando temperaturas elevadas después del 22 de septiembre.
Así, el fenómeno marcará una transición gradual en la cantidad de luz disponible, más que un cambio repentino del clima. México avanzará desde entonces hacia noches más largas y días más cortos, hasta la llegada del invierno en diciembre.





