MÉRIDA, Yucatán.— Autoridades mexicanas confirmaron la muerte de un hombre de 34 años por una infección causada por Naegleria fowleri, microorganismo conocido popularmente como la ameba “comecerebros”. De acuerdo con la información oficial difundida, se trata del primer caso registrado en Yucatán.
La víctima desarrolló meningoencefalitis, una enfermedad grave provocada cuando la ameba llega al cerebro y destruye tejido cerebral. Aunque estas infecciones son extremadamente raras, suelen ser mortales.
La autoridad aclaró que la enfermedad no se transmite de persona a persona y tampoco se adquiere al beber agua. El contagio ocurre cuando agua contaminada entra por la nariz, principalmente al nadar, bucear o sumergirse, y el microorganismo avanza hacia el cerebro.
En el caso de Yucatán, la ameba fue detectada en un lago artificial fuera de operación. El Gobierno estatal informó que el agua de ese lugar no se encuentra conectada con cuerpos de agua potable, por lo que afirmó que no existe riesgo para la población.
Las autoridades también indicaron que se investiga a las empresas responsables del mantenimiento y de vigilar la calidad del agua del lago.
La información difundida sobre el caso no incluyó un desglose específico de los síntomas iniciales presentados por el paciente. No obstante, señaló que la infección puede causar meningoencefalitis amebiana primaria. El diagnóstico se realiza principalmente mediante el análisis del líquido cefalorraquídeo, mientras que el tratamiento puede incluir miltefosina y otros medicamentos.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, la Naegleria fowleri vive en la tierra y puede crecer en agua dulce templada, como lagos, ríos y aguas termales. El Gobierno de Yucatán agregó que prolifera principalmente en agua dulce estancada con temperaturas de entre 35 y 46 grados Celsius.
Los CDC registraron 167 casos de esta infección en Estados Unidos entre 1962 y 2024. De ese total, solamente cuatro personas sobrevivieron. El organismo también ha detectado excepcionalmente la ameba en piscinas, zonas recreativas con chorros de agua y otros espacios sin mantenimiento adecuado.





