HUEJUTLA, Hidalgo.— La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) confirmó el asesinato del sacerdote Román de la Cruz Hernández, integrante de la Diócesis de Huejutla, y exigió a las autoridades una investigación exhaustiva y justicia expedita.
De acuerdo con el organismo religioso, el crimen ocurrió el 15 de septiembre en territorio hidalguense. Román de la Cruz se desempeñaba como párroco de Santa Cruz, en el municipio de Huejutla.
“Nos unimos fraternalmente a Mons. José Hiraís Acosta Beltrán, obispo de Huejutla, a sus sacerdotes, a la vida consagrada y a todo el pueblo”, expresó la CEM mediante un comunicado.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo mantiene abiertas las investigaciones para establecer las circunstancias del fallecimiento. Francisco Fernández, encargado de despacho de la institución, señaló que las indagatorias continúan.
El cuerpo fue localizado al costado de una carretera que conecta los municipios de Lolotla y Almoloya, en la región serrana. La Secretaría de Seguridad Pública estatal recibió el reporte sobre la presencia de una persona sin vida.
Versiones extraoficiales señalan que el párroco presentaba una herida causada por arma de fuego y que cerca del lugar habría sido encontrada una cartulina con un mensaje. Estos datos no han sido confirmados plenamente por las autoridades responsables de la investigación.
Hasta el momento, el móvil del crimen permanece sin determinar y no se han reportado personas detenidas.
El caso se suma a otros ataques contra integrantes de la Iglesia católica en México. En junio de 2022, los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora fueron asesinados en Cerocahui, Chihuahua, junto con un guía de turistas.
La Iglesia mexicana pidió que el homicidio de Román de la Cruz no quede impune y manifestó su solidaridad con sus familiares, la comunidad religiosa y los habitantes de la Diócesis de Huejutla.





