EL PASO.- Antes de cantar y bailar con Karol G, cientos de seguidores tuvieron que superar otra prueba: esperar durante horas bajo el sol fronterizo afuera del estadio Sun Bowl.
El público comenzó a congregarse desde temprano este domingo 6 de septiembre para el segundo concierto del fin de semana de la cantante colombiana. Algunos asistentes llegaron alrededor de las 10:00 de la mañana, pese a que las puertas abrirían hasta las 5:00 de la tarde y el espectáculo estaba programado para comenzar a las 7:00 de la noche.
La espera se convirtió en parte de la experiencia. Entre los asistentes estaba Javier Mata, originario del Segundo Barrio, quien acudió acompañado de amigos que viajaron desde Las Vegas. Para la ocasión dedicó tres días a elaborar un atuendo inspirado en la artista.
“Vale la pena estar aquí”, expresó Mata mientras esperaba para ingresar. “Llegamos temprano para conseguir un buen sitio”.
Otros seguidores aprovecharon el concierto para celebrar momentos personales. Evelyn acudió con su hermana y su mejor amiga como parte de su festejo de cumpleaños. El grupo llegó a las 2:30 de la tarde y se mantenía hidratado con agua y bebidas isotónicas mientras avanzaba la fila.
Valerie Bastillo y sus hijas se formaron cerca de la 1:30 de la tarde. “Es un día de madre e hija”, comentó. La asistente dijo que todas se encontraban emocionadas y ansiosas por ver a Karol G sobre el escenario.
El ambiente alrededor del Sun Bowl mostró el entusiasmo regional por la intérprete de canciones como “Tusa” y “Provenza”. También dejó ver la capacidad de la música latina para convocar a familias, amistades y visitantes de otras ciudades en la frontera.
Sin que la espera ni las altas temperaturas apagaran el ánimo, los seguidores convirtieron las horas previas al concierto en una celebración dedicada a la superestrella colombiana.





