Mazatlán, Sinaloa.— En busca de aplausos y puntos imaginarios en internet, un joven se lanzó en dos ocasiones a la Laguna del Camarón, en Mazatlán, durante una de las llamadas “batallas de aura”, una tendencia difundida en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube.
La acción ocurrió frente a otros participantes, quienes realizaban bailes, gestos y movimientos para provocar la mayor reacción posible entre los asistentes. En este tipo de competencias, la victoria suele asignarse a quien consigue más gritos, ovaciones o muestras de sorpresa.
El joven decidió entrar al agua como parte de su intento por “farmear aura”, expresión utilizada en redes sociales para describir acciones con las que una persona busca ganar admiración, presencia o popularidad. No lo hizo una sola vez: de acuerdo con el material difundido, se arrojó dos veces.
La conducta llamó la atención por las advertencias sobre la posible presencia de cocodrilos en el lugar. Sin embargo, la información disponible no precisa la identidad del participante, la fecha exacta del episodio ni si existió alguna intervención de autoridades o cuerpos de emergencia. Tampoco se informó si había organizadores formales o algún premio económico en esta competencia.
Una tendencia que pierde impulso
Las llamadas batallas de aura alcanzaron popularidad durante las últimas semanas mediante videos cortos y convocatorias en redes sociales. Algunos creadores de contenido incluso ofrecieron dinero a los ganadores, aunque la publicación señala que estas actividades han comenzado a perder fuerza y que actualmente existen menos convocatorias.
La Laguna del Camarón es un cuerpo de agua urbano situado en la zona turística de Mazatlán, cerca del Malecón y de la Zona Dorada. Su superficie se redujo con el desarrollo inmobiliario y urbano del puerto durante el siglo XX.
Actualmente, la laguna forma parte del entorno del Parque Central de Mazatlán y del Gran Acuario Mar de Cortés. El espacio combina senderos, áreas recreativas y zonas para la observación de aves, además de esfuerzos de rehabilitación ecológica. El episodio viral, no obstante, volvió a poner sobre la mesa los riesgos de realizar retos extremos únicamente para obtener reconocimiento en internet.





