Los Mochis, Sinaloa.— Un joven identificado como Francisco Antonio “P” fue sentenciado a 53 años y tres meses de prisión por el feminicidio de su madre, Elizabeth “L”, ocurrido después de una discusión relacionada con el trabajo y los gastos del hogar.
El crimen ocurrió durante la noche del 12 de octubre de 2025. Según los datos incorporados a la investigación y presentados durante el proceso judicial, Elizabeth regresó a su domicilio después de asistir a una fiesta en la que convivió con dos de sus hijos y una nuera.
Al quedarse a solas con Francisco Antonio, de 27 años, ambos comenzaron a discutir porque la mujer le pidió que trabajara y contribuyera a solventar los gastos de la vivienda.
Alrededor de la medianoche, la discusión escaló y el ahora sentenciado agredió a su madre con una llave creciente y posteriormente con un marro. La autopsia determinó que Elizabeth murió debido a un traumatismo craneoencefálico severo.
Se presentó ante la Policía
Después del ataque, Francisco Antonio acudió a las instalaciones de Seguridad Pública de Ahome y comunicó a los agentes que había matado a su madre. Inicialmente quedó bajo arresto administrativo.
Las autoridades se trasladaron al domicilio para realizar las diligencias correspondientes. La Fiscalía inició una investigación por feminicidio y solicitó una orden de aprehensión, la cual fue concedida un día después del crimen.
El acusado quedó a disposición de la autoridad judicial y posteriormente fue trasladado al Centro Penitenciario Goros II, ubicado en el municipio de Ahome.
Deberá pagar más de 1.6 millones de pesos
Once meses después del homicidio, Francisco Antonio “P” fue declarado culpable de feminicidio agravado. Además de la pena de prisión, deberá pagar un total de un millón 633 mil 268 pesos.
La cantidad contempla multa, reparación del daño moral, gastos funerarios y reparación del daño inmaterial. La resolución también establece que deberá someterse a tratamiento psicológico y participar en prácticas relacionadas con derechos humanos.
Durante la investigación, familiares declararon que el sentenciado mostraba un comportamiento explosivo y agresivo hacia su madre.




