Ciudad Juárez, Chihuahua.— Los cruces fronterizos entre Ciudad Juárez y El Paso han mostrado un comportamiento distinto entre puentes, en un contexto marcado por el temor de algunas familias a perder la visa debido a las medidas de Estados Unidos contra el llamado “turismo de parto”.
Naya Rivera, vocera del Fideicomiso de Puentes Fronterizos del Estado de Chihuahua, informó que algunos puentes registraron una disminución en el tránsito vehicular, mientras que en otros aumentó el paso de automovilistas y peatones.
De acuerdo con el reporte, algunos padres y madres de hijos estadounidenses habrían modificado sus rutinas, entre ellas dejar de cruzar en automóvil y utilizar los accesos peatonales. Sin embargo, los datos disponibles todavía no permiten establecer una tendencia uniforme.
El cambio ocurre después de una acción presidencial firmada el 6 de agosto, mediante la cual oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza en El Paso recibieron indicaciones para cancelar visas de turista a mujeres que hubieran cruzado la frontera con el propósito de tener hijos en Estados Unidos. Según la información proporcionada, la decisión queda a discreción de los agentes.
Variaciones entre los puentes
Los reportes comparan el promedio diario de enero a junio de 2026 con los aforos registrados del 1 al 30 de agosto. En el puente Paso del Norte, el tránsito de vehículos regulares disminuyó 13 por ciento durante agosto, mientras que el uso de la Línea Exprés aumentó. El número de personas que cruzaron a pie se mantuvo prácticamente sin cambios.
En el puente Zaragoza, los cruces peatonales aumentaron 6 por ciento y el tránsito vehicular creció 11 por ciento. En este punto hubo más peatones, pero también más automóviles.
El Fideicomiso subrayó que las variaciones no pueden atribuirse a una sola causa. Por ello, todavía no es posible afirmar que sean consecuencia directa de las medidas migratorias impulsadas por el Gobierno estadounidense.
El comportamiento mantiene la atención en una frontera donde miles de personas cruzan diariamente y numerosas familias dependen de sus visas para realizar actividades cotidianas en ambos lados.




