
México.— Cuando una persona beneficiaria de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores fallece, los depósitos posteriores deben detenerse debido a que se trata de un apoyo personal e intransferible. Ningún familiar puede continuar cobrándolo de manera regular.
La situación es distinta cuando, al momento del fallecimiento, existe dinero previamente depositado en la cuenta bancaria. Ese saldo no desaparece, aunque su recuperación puede requerir trámites administrativos o legales, según las circunstancias de cada caso.
El fallecimiento debe ser reportado
Los familiares deben informar el deceso ante las autoridades responsables del programa. El reporte puede realizarse en los módulos del Bienestar, donde se solicitarán documentos como el acta de defunción y se brindará orientación sobre el procedimiento correspondiente.
La figura de la persona auxiliar registrada puede facilitar las gestiones. Este auxiliar fue designado en vida por el beneficiario para ayudarle con trámites, pero su registro no significa que pueda disponer automáticamente del dinero restante. Las autoridades deberán revisar el caso antes de indicar cómo proceder.
Cuando no existe una persona auxiliar registrada o hay más de un familiar interesado, podrían ser necesarios pasos adicionales. Por ello, se recomienda evitar retiros sin haber notificado el fallecimiento, pues podrían considerarse un uso indebido del apoyo.
Pago de marcha y otros apoyos
En algunos casos puede existir el llamado pago de marcha, un apoyo destinado a la persona auxiliar después del fallecimiento del beneficiario. Su entrega no es automática ni aplica en todas las situaciones, ya que depende de las reglas vigentes y del cumplimiento de los requisitos establecidos.
Además, la familia puede solicitar información sobre otros programas sociales, especialmente cuando en el hogar viven personas adultas mayores o integrantes en situación vulnerable. Cada apoyo cuenta con criterios propios, por lo que será necesario revisar quién puede solicitarlo y qué documentación se requiere.
La recomendación es actuar con transparencia, reportar el fallecimiento y recibir orientación antes de intentar recuperar cualquier saldo. De esta manera, la familia podrá conocer las opciones disponibles y evitar complicaciones administrativas o legales.



