
Ciudad de México.— José Ramiro López Obrador, secretario de Gobierno de Tabasco, acusó que la cancelación de visas estadounidenses a políticos mexicanos sería una maniobra política de Estados Unidos para golpear la imagen del expresidente Andrés Manuel López Obrador y desacreditar a la izquierda en México.
El funcionario fue consultado sobre la presunta revocación de la visa de su sobrino, Andrés Manuel López Beltrán, quien envió una carta al presidente estadounidense Donald Trump. En respuesta, sostuvo que se trata de un asunto político y descartó, según su postura, que tenga relación con otros temas.
“Este es un asunto político, no tiene que ver con otro tema. Realmente, al que quieren, no al chico, sino al grande. Nada más que le están pensando, los vecinos”, declaró.
Ramiro López Obrador afirmó que el retiro de visas tendría como propósito causar daño y desprestigiar a personas que, de acuerdo con sus palabras, trabajan para mejorar la situación del país.
Cuestiona la relación con Estados Unidos
El responsable de la política interna de Tabasco también cuestionó que Estados Unidos no hubiera aplicado medidas similares contra políticos vinculados con anteriores gobiernos de orientación neoliberal. Atribuyó esa diferencia a una relación de subordinación.
“Aquí hay soberanía, hay autonomía, y bueno, si quieren una muy buena relación, pues se tiene que dar en los marcos que la presidenta lo ha dicho, a través de la cooperación y no de la subordinación”, señaló.
Sobre si ha conversado con Andrés Manuel López Beltrán o con su hermano, el expresidente López Obrador, indicó que hasta el momento no ha tenido contacto con ellos. Añadió que su sobrino continúa dedicado a actividades políticas.
Señala falta de respaldo opositor
Ante la posibilidad de que López Beltrán sea utilizado como “carne de cañón” en este escenario, el funcionario aseguró que la oposición carece de respaldo territorial y afirmó que su presencia se concentra en redes sociales mediante cuentas automatizadas y “granjas” de bots.
Finalmente, sostuvo que la población mexicana permanece atenta a los acontecimientos y retomó una frase atribuida con frecuencia al expresidente: “No crean que el pueblo es tonto, tonto es aquel que cree que el pueblo es tonto”.



