
Fairfax, Virginia.– Terrel Williams mantiene un perfil bajo y permanece alejado del boxeo profesional, años después de la pelea contra Prichard Colón que marcó la trayectoria de ambos deportistas.
El combate se realizó el 17 de octubre de 2015 en el EagleBank Arena de Fairfax. Colón, originario de Puerto Rico, llegó con una marca invicta de 16 victorias, mientras que Williams tampoco había sufrido derrotas como profesional.
Durante la pelea, Williams conectó varios impactos en la parte posterior de la cabeza de Colón. Estos movimientos son conocidos en el boxeo como “golpes de conejo” y están prohibidos debido al riesgo de ocasionar lesiones graves.
Después del encuentro, Colón sufrió una severa lesión cerebral que transformó su vida y detuvo su prometedora carrera deportiva. El caso también generó cuestionamientos sobre la actuación de Williams y sobre las medidas de protección aplicadas durante los combates profesionales.
De acuerdo con los reportes citados en el material disponible, el último combate profesional de Terrel Williams ocurrió en septiembre de 2019. Aunque el estadounidense no anunció formalmente su retiro, su prolongada ausencia del cuadrilátero permite considerarlo inactivo o retirado de facto.
Williams, actualmente de 42 años según la información proporcionada, tampoco conserva una presencia pública constante. Sus últimas publicaciones visibles en X, antes Twitter, datan de noviembre de 2013. En una de ellas compartió una fotografía con Miguel Cotto, a quien describió como futuro integrante del Salón de la Fama.
Años después, usuarios utilizaron los comentarios de esa publicación para cuestionarlo por su conducta durante la pelea frente a Colón. Sin embargo, el material revisado no incluye declaraciones recientes de Williams sobre el combate ni información confirmada sobre sus actividades actuales.
Así, el estadounidense permanece lejos de los reflectores y sin actividad profesional conocida desde 2019, pero su nombre continúa asociado a uno de los episodios más delicados del boxeo contemporáneo y al debate sobre los golpes ilegales y la seguridad de los peleadores.



