Ciudad de México.— El invierno 2026-2027 podría registrar periodos más fríos y húmedos de lo habitual en distintas regiones de México debido a la posible intensificación del fenómeno de El Niño, según proyecciones difundidas por sitios especializados en meteorología.
Meteored anticipó que este patrón climático podría favorecer condiciones de mayor humedad y temperaturas más bajas durante la próxima temporada invernal. Sin embargo, el pronóstico todavía está sujeto a cambios por tratarse de una proyección elaborada con varios meses de anticipación.
De acuerdo con la información divulgada, El Niño alcanzaría su máxima intensidad entre octubre y diciembre de 2026. Meteored estimó una probabilidad de 95 por ciento de que el fenómeno llegue a una categoría muy fuerte durante ese periodo, situación que podría modificar el comportamiento del clima en México.
“Recientes actualizaciones de El Niño indican que tendríamos un evento muy fuerte este próximo invierno, con 95 por ciento de probabilidad entre octubre y diciembre de 2026, cambiando el tiempo y clima en México”, señaló el sitio especializado.
¿Cómo podría afectar El Niño al clima de México?
Las proyecciones citadas apuntan a un otoño e invierno con mayores precipitaciones y episodios de frío en diferentes zonas del país. También contemplan la posible presencia de ciclones y sistemas invernales, aunque su frecuencia, trayectoria e intensidad no pueden determinarse con precisión desde ahora.
El meteorólogo José Martín Cortés explicó que, si se cumplen las condiciones previstas, México podría tener una temporada más fría y lluviosa que el promedio.
“De cumplirse las previsiones actuales, podríamos tener un otoño-invierno más lluvioso y frío de lo habitual en México por la presencia de un El Niño muy fuerte. Amenaza de ciclones y sistemas invernales estará presente”, indicó.
Por su parte, el sitio MeteoAlert Monterrey coincidió en que el invierno podría presentar temperaturas por debajo del promedio. Su análisis considera años anteriores en los que se registraron condiciones de El Niño similares a las esperadas para 2026.
La plataforma mencionó como referencia los episodios correspondientes a 1957, 1965, 1972, 1982, 1991, 1997, 2015 y 2023. A partir de esos datos análogos, identificó una tendencia hacia temperaturas inferiores al promedio normal durante los meses posteriores.
“Este invierno estará influenciado por el fenómeno de ‘El Niño’, este es un patrón climático que favorece en invierno un incremento en los eventos importantes de frío en nuestra región, así como en México y EUA”, publicó MeteoAlert Monterrey en su página de Facebook.
El análisis añade que las condiciones más frías y húmedas podrían hacerse más evidentes en enero, febrero y marzo. No obstante, una comparación con inviernos anteriores únicamente permite plantear posibles escenarios y no garantiza que el comportamiento del clima vaya a repetirse de la misma manera.
El SMN aún no confirma un invierno más frío
Hasta el momento de la información difundida, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) no había emitido un pronóstico que confirmara que el invierno 2026-2027 será más frío de lo habitual en México.
El organismo sí contempla la posible evolución e intensificación de El Niño hacia la temporada invernal. Este fenómeno puede modificar los patrones de temperatura y precipitación, pero sus efectos no son uniformes y pueden variar entre regiones.
Por ello, las estimaciones sobre lluvias, frentes fríos y descensos de temperatura deberán actualizarse conforme avance el año y exista mayor certeza sobre la intensidad del fenómeno. Los pronósticos de largo plazo describen tendencias generales, mientras que los efectos concretos dependen de la interacción con otros sistemas atmosféricos.
La población deberá mantenerse atenta a los reportes oficiales y a las actualizaciones meteorológicas para conocer las condiciones previstas en cada entidad. En regiones del norte del país, como Chihuahua, el seguimiento será especialmente relevante ante la posibilidad de episodios invernales, aunque el material disponible todavía no establece impactos específicos para Ciudad Juárez.


