
Las personas extranjeras que tuvieron hijos en Estados Unidos mientras contaban con una visa de turista podrían enfrentar una revisión más estricta al intentar ingresar nuevamente al país, advirtió el abogado migratorio Luis Minjares.
El especialista relacionó este escenario con una orden ejecutiva firmada la semana pasada por el presidente Donald Trump. Ante la incertidumbre sobre la forma en que serán aplicadas las nuevas medidas, recomendó posponer temporalmente los viajes que no sean indispensables.
La advertencia está dirigida principalmente a quienes dieron a luz en territorio estadounidense durante una estancia autorizada con visa de turista, así como a mujeres embarazadas que contemplen viajar por motivos como turismo, compras, vacaciones o visitas familiares.
La revisión no se limitaría a ciudadanos mexicanos
Minjares aclaró que el posible escrutinio no se limita a ciudadanos de México. De acuerdo con su explicación, las autoridades migratorias estadounidenses pueden revisar a viajeros de cualquier nacionalidad cuando existan dudas sobre el propósito de una visita anterior o de un nuevo intento de ingreso.
El punto central, indicó, serían aquellos casos en los que los agentes consideren que una persona utilizó la visa de turista con la intención de dar a luz en Estados Unidos. La determinación dependería de la revisión de cada caso y del criterio aplicado por las autoridades migratorias.
La recomendación del abogado no significa que todas las personas que tuvieron hijos en Estados Unidos perderán automáticamente su visa o que tengan prohibido viajar. Su llamado consiste en evitar desplazamientos no esenciales mientras existe mayor claridad sobre el alcance y la aplicación de las medidas.
Pago particular no impediría cuestionamientos
El abogado explicó que haber cubierto el parto con recursos propios no necesariamente evita una revisión. Incluso las personas que pagaron de manera particular los servicios médicos y no recibieron beneficios del gobierno estadounidense podrían ser cuestionadas durante el proceso de ingreso.
Según Minjares, el factor que podrían analizar las autoridades no sería únicamente la existencia de adeudos médicos o el uso de apoyos públicos, sino la intención con la que fue utilizada la visa. Si los agentes concluyen que el documento fue empleado para un propósito distinto al declarado, podrían tomar medidas sobre la autorización migratoria.
Por ese motivo, el especialista recomendó actuar con cautela y no asumir que el pago total de los gastos hospitalarios elimina cualquier posibilidad de revisión. Cada ingreso a Estados Unidos está sujeto a la inspección de las autoridades fronterizas, que pueden realizar preguntas sobre el motivo y las condiciones del viaje.
Cancelación podría dificultar futuras solicitudes
Minjares también alertó sobre las consecuencias que tendría una eventual cancelación de visa. Señaló que perder el documento migratorio puede complicar considerablemente la posibilidad de obtener una nueva autorización para ingresar a Estados Unidos.
Por ello, consideró conveniente no arriesgar la visa en viajes que puedan aplazarse. Su recomendación incluye recorridos por compras, vacaciones, turismo o visitas familiares cuando no exista una necesidad inmediata de cruzar la frontera.
En el caso de las mujeres embarazadas, el abogado sugirió valorar especialmente la conveniencia de viajar mientras las autoridades estadounidenses definen cómo aplicarán las disposiciones. La advertencia se concentra en los casos en que un agente pueda interpretar que el objetivo principal del viaje es recibir atención médica para dar a luz en ese país.
El planteamiento difundido por Minjares constituye una recomendación preventiva. Con la información disponible, no se informó de una prohibición general para todas las personas que tuvieron hijos en Estados Unidos ni de una cancelación automática de visas por ese antecedente.
Mientras se conocen mayores detalles sobre los criterios que utilizarán las autoridades migratorias, el abogado aconsejó posponer los viajes prescindibles. También llamó a dimensionar las posibles consecuencias antes de presentarse en un puerto de entrada, debido a que una decisión migratoria adversa puede afectar intentos posteriores de viajar a Estados Unidos.


