
Washington, Estados Unidos.- Más de 175 mil extranjeros han perdido su visa estadounidense desde que Donald Trump comenzó su segundo mandato en enero de 2025, de acuerdo con un informe del Departamento de Estado difundido este lunes.
La cifra refleja el endurecimiento de los controles migratorios y de seguridad implementados por la administración estadounidense. El Gobierno sostiene que las personas con visa deben cumplir las leyes del país y evitar cualquier conducta considerada como una amenaza para la seguridad nacional.
Según la información divulgada, gran parte de las revocaciones está relacionada con incidentes que incluyen encuentros con la policía, agresiones, robos y conducción de vehículos bajo los efectos del alcohol o las drogas.
El reporte no presentó un desglose completo por nacionalidad, categoría de visa o tipo de falta. Tampoco precisó cuántos de los extranjeros afectados se encontraban dentro de Estados Unidos al momento de la cancelación ni cuántos habían utilizado el documento únicamente para viajes temporales.
Gobierno endurece vigilancia sobre las visas
La administración justificó las medidas bajo la premisa de que una visa estadounidense “es un privilegio, no un derecho”. Las autoridades también advirtieron que utilizarán “todos los recursos disponibles” contra las personas que, desde su perspectiva, abusen del permiso otorgado para ingresar al país.
La revocación impide que el documento continúe utilizándose para solicitar la entrada a Estados Unidos. Sin embargo, el informe citado no detalló el procedimiento aplicado en cada caso ni informó si todas las cancelaciones estuvieron acompañadas de otras acciones migratorias o judiciales.
El Departamento de Estado indicó que la ofensiva también alcanzó a extranjeros señalados por celebrar el asesinato del activista conservador Charlie Kirk, hecho que el reporte ubica en el año anterior. La dependencia no especificó en la información difundida cuántas visas fueron retiradas por ese motivo.
Cancelaciones por razones de política exterior
Las decisiones no se han limitado a incidentes relacionados con delitos o faltas legales. El secretario de Estado, Marco Rubio, también ha ordenado anulaciones vinculadas con objetivos de política exterior y seguridad nacional.
Entre los casos mencionados aparece un ciudadano cubano acusado por las autoridades estadounidenses de participar en una supuesta “operación de influencia” desde La Habana. El Departamento de Estado también reportó medidas contra varios ciudadanos iraníes a quienes relacionó con el régimen de ese país.
La información disponible no identifica a todas las personas afectadas ni explica de manera individual los elementos utilizados para decidir cada cancelación. Las acusaciones y señalamientos corresponden a la postura expresada por el Gobierno de Estados Unidos.
Más requisitos y revisión de redes sociales
Además de retirar documentos previamente concedidos, la administración estadounidense ha reforzado los requisitos para quienes buscan obtener una visa. Entre las medidas se encuentra la exigencia de fianzas para determinadas categorías y para solicitantes procedentes de algunos países.
Las autoridades también realizan un escrutinio más amplio de los interesados. Ese proceso incluye la revisión de sus redes sociales como parte de las evaluaciones utilizadas para conceder o negar el permiso de viaje.
El informe no detalló cuáles categorías están sujetas a fianza ni presentó una lista completa de los países alcanzados por esa disposición. Por ello, los requisitos pueden variar según el tipo de documento solicitado y las condiciones establecidas para cada caso.
Las más de 175 mil revocaciones muestran el alcance de la estrategia adoptada desde enero de 2025. El Gobierno estadounidense ha señalado que continuará revisando las visas y aplicando cancelaciones cuando considere que existen infracciones legales, riesgos de seguridad o conductas contrarias a sus objetivos de política exterior.
Para los viajeros extranjeros, las nuevas medidas implican controles más estrictos tanto durante la solicitud como después de recibir el documento. Contar con una visa no garantiza la entrada al país, mientras que su vigencia puede ser revisada por las autoridades estadounidenses.



