
MONTERREY, Nuevo León.— Alma Corina Gutiérrez, conocida en el cuadrilátero como Diana “La Cazadora”, murió este sábado 8 de agosto a los 48 años, de acuerdo con información difundida por Lucha Libre Femenil. La noticia generó mensajes de despedida entre integrantes y aficionados de la lucha libre mexicana.
La gladiadora fue una de las figuras reconocidas de la lucha libre femenil en Monterrey y también se desempeñó como reportera. Su fallecimiento causó conmoción en redes sociales, donde seguidores recordaron su trayectoria, sus presentaciones y el lugar que ocupó dentro de este deporte.
Enfrentaba una delicada situación de salud
La información disponible señala de manera preliminar que Diana “La Cazadora” enfrentaba una enfermedad desde julio. Había permanecido internada en un hospital y requería una intervención quirúrgica debido a una infección pulmonar.
El pasado 18 de julio, una publicación basada en información proporcionada por su hija dio a conocer que la exluchadora se encontraba delicada de salud. En ese momento se indicó que llevaba tiempo hospitalizada y que sería intervenida como consecuencia de la infección que afectaba sus pulmones.
Aunque esos problemas médicos fueron reportados antes de su fallecimiento, hasta el momento no se ha informado oficialmente que la infección pulmonar haya sido la causa directa de su muerte. Tampoco se han divulgado detalles sobre los servicios funerarios o algún homenaje público en su memoria.
¿Quién era Diana “La Cazadora”?
Alma Corina Gutiérrez comenzó su preparación como luchadora profesional cuando tenía 16 años. Su formación estuvo a cargo de Centurión Negro y Carnicero Aguilar, dos nombres vinculados con sus primeros pasos dentro de la lucha libre.
Después de ese proceso de entrenamiento, debutó profesionalmente el 24 de agosto de 1997. A partir de entonces construyó una trayectoria que la convirtió en una de las exponentes identificadas con la lucha libre femenil de Monterrey.
Entre los episodios más recordados de su carrera se encuentra el combate de cabellera contra cabellera que sostuvo frente a La Amapola en junio de 2007. La función se realizó en la Arena México y concluyó con la derrota de Diana “La Cazadora”.
Ese enfrentamiento quedó como uno de los momentos destacados de su paso por los cuadriláteros, debido al escenario y a la modalidad de la lucha. Su actividad ayudó a consolidar su nombre entre los seguidores de la disciplina, particularmente en Nuevo León.
Una trayectoria ligada a la lucha libre y al periodismo
Además de su carrera como luchadora, Diana “La Cazadora” desarrolló labores como reportera en Monterrey. Ambas facetas mantuvieron su presencia vinculada con la comunicación y el ambiente de la lucha libre, incluso después de sus años de mayor actividad deportiva.
La confirmación de su fallecimiento provocó reacciones de pesar entre aficionados que siguieron su carrera desde finales de la década de 1990. En redes sociales comenzaron a circular fotografías y mensajes para recordar su trabajo dentro y fuera del ring.
Diana “La Cazadora” murió casi 29 años después de su debut profesional. Su nombre queda ligado a una generación de luchadoras que consiguió abrirse espacio en las funciones y ganarse el reconocimiento del público regiomontano y de otros puntos del país.



