EL DISCURSO Durante la cumbre “Escudo de las Américas” celebrada en Miami, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura frente a los grupos criminales transnacionales. Calificó a los cárteles mexicanos como un “cáncer” y una amenaza directa a la seguridad nacional de EE. UU., comparando la misión de erradicarlos con la campaña militar contra ISIS en el Medio Oriente.
PUNTOS CRÍTICOS DE LA INTERVENCIÓN:
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Uso de Fuerza Letal: Trump ofreció formalmente el uso de misiles de precisión para atacar a líderes de los cárteles. “Son extremadamente precisos, pum directo a la sala”, afirmó ante líderes de la región.
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Coalición Militar: Presentó el “Escudo de las Américas” como una nueva alianza militar para intervenir en países donde los cárteles han sobrepasado a los ejércitos locales.
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Relación con México: Aunque calificó a la presidenta Claudia Sheinbaum como una “muy buena persona con una voz hermosa”, lamentó su negativa a permitir la intervención militar estadounidense. “Los cárteles están dirigiendo México. No podemos permitirlo”, sentenció.
President Trump in Florida: “The epicenter of cartel violence is Mexico. The Mexican cartels are fueling and orchestrating much of the bloodshed and chaos in this hemisphere, and the United States government will do whatever is necessary to defend our national security.” pic.twitter.com/F5a6AbiYw3
— CSPAN (@cspan) March 7, 2026
EL PANORAMA REGIONAL El evento contó con la presencia de mandatarios alineados a la derecha, como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador) y Daniel Noboa (Ecuador), a quienes Trump prometió ayuda militar siempre que “nos digan dónde están [los criminales]”.
ANUNCIOS SOBRE CUBA Y VENEZUELA:
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Venezuela: Reconoció legalmente al gobierno de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, tras la captura de Nicolás Maduro en enero.
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Cuba: Afirmó que el régimen está en sus “últimos momentos” por falta de recursos y confirmó que el Secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene negociaciones con La Habana.
LA NOTA DISCORDANTE En un momento que generó risas entre los asistentes pero que marca su estilo diplomático, Trump rechazó tajantemente aprender español: “No voy a aprender su maldito idioma, no tengo tiempo”, delegando esa “ventaja lingüística” a Marco Rubio.

