El macaco japonés bebé no se separa de un muñeco de orangután, pese a convivir ya con otros individuos de su especie
Un macaco japonés bebé, bautizado como Punch, se ha convertido en fenómeno viral tras difundirse imágenes en las que aparece aferrado a un peluche de orangután, objeto que se ha transformado en su principal refugio emocional luego de ser abandonado por su madre al nacer.
Punch nació el 26 de julio de 2025 en el Zoológico de la Ciudad de Ichikawa, en la prefectura de Chiba. Su madre, primeriza, lo rechazó poco después del parto, una situación crítica considerando las altas temperaturas del verano japonés. Ante el riesgo para su vida, el equipo del zoológico intervino de inmediato y asumió su crianza manual.
Un vínculo que aporta seguridad
Durante el proceso de cuidado, los veterinarios y cuidadores ofrecieron a Punch diversos objetos suaves para simular el contacto materno, fundamental en el desarrollo de los primates. Entre todas las opciones, el pequeño eligió un peluche de orangután, que desde entonces no abandona.
El macaco lo carga a todas partes: lo abraza para dormir, lo utiliza como escudo cuando se siente intimidado por otros monos y lo arrastra mientras explora su entorno. Especialistas en comportamiento animal explican que este tipo de apego es común en primates huérfanos o criados artificialmente, ya que el objeto cumple una función de seguridad y autorregulación emocional.
Un monito jugando con un mono de peluche. pic.twitter.com/Hm0whxrLbX
— Frases Barbie (@barbie_context) February 6, 2026
Integración al grupo y adaptación progresiva
A mediados de enero, Punch fue integrado con éxito al grupo de macacos japoneses del zoológico. Aunque ya interactúa con otros individuos y muestra avances en su socialización, su apego al peluche sigue siendo más intenso que el observado en crías de su misma edad.
El 5 de febrero, el zoológico compartió imágenes y videos del pequeño, detonando una ola viral especialmente en el mundo de habla hispana. En menos de 24 horas, el contenido acumuló miles de interacciones, con usuarios conmovidos por la escena de Punch abrazando a su “hermanito naranja” entre rocas y compañeros de especie.
Un antecedente alentador
Los cuidadores recuerdan un caso similar ocurrido en 2008, cuando una monita llamada Otome fue criada con un peluche de Rilakkuma y logró reintegrarse completamente al grupo, llegando incluso a tener crías propias. Con base en esa experiencia, confían en que Punch seguirá un camino parecido, logrando una adaptación plena con el paso del tiempo.

