Lo que comenzó como un intento desesperado por defender a una menor de la violencia terminó en una muerte que ha sacudido a toda una comunidad.
Una tragedia familiar estremeció a República Dominicana, luego de que una joven de 22 años se entregara a las autoridades tras ser señalada como la responsable de la muerte de su propia hermana de 13 años, en un hecho ocurrido en San Francisco de Macorís.
Un intento de defensa que terminó en fatalidad
Los hechos se registraron el miércoles 28 de enero, en la calle Duarte Arriba. De acuerdo con declaraciones de la propia detenida, el conflicto se originó por los constantes episodios de violencia que su hermana menor sufría dentro de su relación sentimental.
La joven afirmó que su intención era proteger a la adolescente de los presuntos abusos físicos que recibía por parte de su pareja, un joven de 20 años. Sin embargo, la confrontación derivó en un ataque armado que terminó de manera trágica.
“Yo pensé que iba a librar a mi hermana de un monstruo y el monstruo terminé siendo yo”, expresó la imputada en un video difundido en redes sociales, donde aseguró que los disparos no iban dirigidos a la menor, sino a su cuñado.
El arma y la escena del crimen
Según la versión proporcionada por la detenida, el arma de fuego utilizada habría sido localizada en una vivienda abandonada cercana a su domicilio. Con ella, decidió enfrentar a la pareja de su hermana.
Lo que ocurrió después
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La menor recibió varios impactos de bala y fue trasladada de urgencia al Hospital San Vicente de Paúl, donde falleció mientras recibía atención médica.
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El joven señalado como agresor resultó gravemente herido durante el ataque.
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Peritos de la Policía Nacional y del Ministerio Público localizaron en el lugar casquillos calibre 9 milímetros, además de tres armas blancas.
“Lo que hice no tiene perdón”
Tras el ataque, la joven huyó del lugar, pero horas después decidió entregarse voluntariamente a las autoridades, presionada por el remordimiento y la gravedad de los hechos.
Ante elementos de la Policía Nacional, reconoció su responsabilidad y expresó su arrepentimiento:
“Lo que yo hice no tiene perdón, no puedo decirle nada”.
Actualmente permanece bajo custodia policial, mientras el Ministerio Público integra el expediente para iniciar el proceso judicial correspondiente por homicidio y lesiones graves.
Violencia doméstica y menores, una alarma persistente
El caso ha generado conmoción a nivel nacional, reabriendo el debate sobre la vulnerabilidad de niñas y adolescentes que viven en entornos de violencia familiar y de pareja.
Autoridades y organizaciones sociales han reiterado la urgencia de atender oportunamente los casos de maltrato, antes de que deriven en tragedias irreparables como esta.

