El joven de 21 años se interpuso entre las balas y un menor de un año en la comunidad de Loma de Flores; su acción salvó dos vidas
Un acto de heroísmo en medio del caos
Salamanca, Guanajuato.– En medio de una balacera que dejó 11 personas muertas en una cancha de futbol, Brayan Daniel Ramírez Gutiérrez, de 21 años, se interpuso entre las balas y un bebé, logrando salvar la vida de un menor de un año y de una mujer. El joven perdió la vida en el ataque armado ocurrido en la comunidad de Loma de Flores, hecho que hoy conmueve a la región.
Brayan, conocido entre amigos como “Che che”, era taquero y apasionado del futbol. Acudía con frecuencia al Campo Cabañas para convivir con vecinos y disfrutar de los partidos. Aquella tarde, tras el primer encuentro de la final de la Liga Premiere Loma de Flores, su nombre quedó ligado a un acto de valentía.
“Salvó dos vidas a costa de la suya”
De acuerdo con el testimonio de un testigo, retomado por su tío José Luis Ramírez, al escuchar las detonaciones Brayan reaccionó sin dudar. Tomó al niño en brazos y se colocó frente a él para protegerlo.
“No conocía a la familia, pero lo único que hizo fue cubrir al pequeño con su cuerpo. Salvó dos vidas a costa de la suya”, relató el familiar.
El ataque en la cancha
Los hechos ocurrieron alrededor de las 17:30 horas del domingo, cuando decenas de personas permanecían en la cancha tras el partido. Al menos tres camionetas con hombres armados arribaron al lugar y abrieron fuego contra los asistentes, desatando el pánico.
Al sitio acudieron Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, Policía Municipal y paramédicos, quienes atendieron a al menos 13 personas heridas. Autoridades municipales confirmaron 10 fallecidos en el lugar y una muerte posterior en hospital, elevando el saldo a 11 víctimas. Entre los lesionados se reportan una mujer y un menor de edad.
Un héroe sin capa
La muerte de Brayan provocó profunda conmoción entre familiares, amigos y vecinos. En redes sociales fue recordado como trabajador, alegre y solidario. Para la comunidad de Loma de Flores, su gesto simboliza heroísmo frente a la violencia.
Vecinos y habitantes de Salamanca exigieron reforzar la seguridad en espacios públicos y eventos comunitarios, mientras las investigaciones continúan para identificar y detener a los responsables.


