Washington, D.C.– En el marco de su nueva ofensiva económica, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles universales del 10% a diversos países del mundo. Sin embargo, la sorpresa no se hizo esperar cuando expertos notaron que entre los territorios afectados figuran las Islas Heard y McDonald, un conjunto de tierras remotas gobernadas por Australia, que no cuentan con población humana y están habitadas únicamente por pingüinos, focas y aves marinas.
Las islas, ubicadas en el Océano Índico sur, están rodeadas por montañas volcánicas y forman parte de un área protegida considerada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Carecen de infraestructura, desarrollo económico y cualquier tipo de actividad comercial con Estados Unidos o el resto del mundo.
Reacciones de asombro
La medida ha generado confusión en círculos diplomáticos y comerciales, pues no se entiende cómo un territorio sin habitantes ni actividad económica podría verse afectado por aranceles. Algunos analistas han interpretado esta inclusión como un error técnico o una omisión en la depuración de datos geopolíticos, mientras que otros lo consideran un ejemplo más del enfoque indiscriminado del expresidente respecto a temas de comercio exterior.
Las autoridades australianas no han emitido una postura oficial sobre el tema, aunque diversos usuarios en redes sociales no tardaron en reaccionar con humor, creando memes y comentarios sobre la imposibilidad de que los pingüinos paguen impuestos o exporten productos a Estados Unidos.